Encerrada

Resiste, grita mi mente mientras miro la lluvia desde la ventana de esta habitación que no siento mía, no puedo considerarla más que una cárcel y así estoy: recluida, enclaustrada, atrapada entre los blancos muros y el olor a medicamentos.

No hay salida a este infierno, no hay escape posible y mi fortaleza se ha ido evaporando lentamente, aunque ya llegó el momento, el instante en que todo acaba.

Nada importa después de su marcha, cierro los ojos, apoyó la frente contra el frío cristal y respiro de manera irregular, mi corazón se rasga, se rompe en mil pedazos mientras su nombre se queda atascado en mi garganta.

No puedo más, me dejo caer y me sumerjo en la oscuridad, en la locura más absoluta, en el silencio… Al fin soy libre.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s